Derribado tras las líneas enemigas

Aleksey Maresyev en un sello de Transnistria
18 días arrastrándose por la nieve
Maresyev crawled. For 18 consecutive days, through deep snow, in temperatures well below freezing, dragging himself through the wilderness on shattered legs. He navigated by the sun during the day and the stars at night. He survived on whatever scraps of food he could scavenge from the frozen forest floor — berries, bark, ants and pine cones. (The hedgehog he catches bare-handed belongs to Boris Polevoy's novel about him, not to the documented record.) His legs swelled to twice their normal size. The tissue began to die. By 22 April he had reached the Valday district, roughly a hundred kilometres east of where he came down. By the time two village boys from Plav, Sasha Vikhrov and Sergey Malin, finally stumbled upon him — barely conscious, half-starved, frostbitten — gangrene had spread through both limbs. Military surgeons had no choice. Both legs were amputated below the knee. Most men would have accepted a medical discharge and considered themselves lucky to be alive. Maresyev refused.Aprender a caminar, luego a bailar, y luego a volar.
Lo que sucedió después es, sin duda, aún más extraordinario que la propia hazaña de sobrevivir arrastrándose. Equipado con rudimentarias prótesis de piernas, Maresyev se entregó a meses de una rehabilitación extenuante. Aprendió a caminar de nuevo. Luego aprendió a correr. Después, en un acto que dejó atónitos a sus médicos, aprendió a bailar. El baile no era vanidad, sino estrategia. Maresyev sabía que para ser autorizado a volar de nuevo en combate, tendría que superar una rigurosa evaluación médica militar. La junta buscaría pruebas de que su coordinación, equilibrio y reflejos seguían siendo lo suficientemente agudos como para pilotar un avión de combate de alto rendimiento. Así que practicó el foxtrot y el vals, hora tras hora, hasta que pudo deslizarse por la pista de baile sin que nadie notara las prótesis bajo sus pantalones. El plan funcionó. En junio de 1943, apenas catorce meses después de perder ambas piernas, Alexey Maresyev fue oficialmente autorizado a volar de nuevo en misiones de combate.De vuelta al frente: Volando con prótesis de piernas
Regresó al frente pilotando el Lavochkin La-5, uno de los cazas monoplaza más exigentes del arsenal soviético. Manejar un avión de combate requiere un control preciso y constante de los pedales del timón, un dominio motor tan fino que muchos creían imposible sin piernas naturales. Maresyev demostró lo contrario. En su primera misión tras su regreso, derribó dos Focke-Wulf Fw 190 alemanes. A lo largo de la guerra, realizó 86 misiones de combate adicionales y logró un total de 11 victorias aéreas confirmadas, todas con prótesis en las piernas y exigiendo ese control preciso e implacable de los pedales del timón a velocidades superiores a los 600 km/h.Una historia que se convirtió en leyenda

Aleksey Maresyev con prótesis
Una vida dedicada a quienes vinieron después
Tras la guerra, Maresyev no se retiró. Dedicó décadas a defender a los veteranos discapacitados, trabajando para garantizar que quienes habían sacrificado sus vidas en la guerra recibieran la atención y el reconocimiento que merecían. Se mantuvo activo hasta una edad avanzada, un viviente ejemplo de lo que el espíritu humano es capaz de lograr al límite. Alexey Maresyev falleció el 18 de mayo de 2001, a los 84 años. Sobrevivió a la Unión Soviética, a la mayoría de sus compañeros de vuelo y a todas las expectativas que se tenían sobre lo que sería posible tras aquel accidente en el bosque de Novgorod en la primavera de 1942.Por qué esta historia sigue siendo importante
En aviación, hablamos mucho de habilidad, entrenamiento y tecnología. Hablamos del rendimiento de las aeronaves y de la preparación para la misión. De lo que hablamos con menos frecuencia es del ingrediente más raro de todos: la voluntad que simplemente se niega a aceptar lo que todos a su alrededor ya han aceptado como inevitable. Maresyev no solo sobrevivió, sino que regresó. No solo regresó, sino que sobresalió. En un caza monoplaza, a gran altitud, en combate, contra oponentes expertos, con piernas protésicas manejando controles que exigen tacto, sensibilidad y precisión. Y lo hizo después de arrastrarse durante 18 días por un desierto helado con esas mismas piernas destrozadas solo para sobrevivir. La próxima vez que algo parezca imposible, vale la pena recordar que un hombre sin piernas una vez superó en velocidad a ases enemigos en un caza monomotor a 600 km/h, y bailó el vals para ganarse ese privilegio. Algunos seres humanos simplemente se niegan a aceptar límites.¿Te gustaría vivir la historia de la aviación desde la cabina de mando? En MiGFlug, te ofrecemos la oportunidad de volar en algunos de los aviones militares más emblemáticos jamás construidos, incluyendo cazas rusos con un linaje directo al avión que pilotó Maresyev. Descubre aquí nuestras experiencias de vuelo en jet.
Preguntas relacionadas
¿Quién era Alexey Maresyev?
Alexey Maresyev fue un piloto de caza soviético de la Segunda Guerra Mundial que, tras ser derribado tras las líneas alemanas en abril de 1942, perdió ambas piernas y, asombrosamente, regresó al combate volando con prótesis. Su resistencia lo convirtió en uno de los héroes más célebres del esfuerzo bélico soviético.
¿Qué le ocurrió a Alexey Maresyev después de que lo derribaran?
After his Yak-1 was downed over the forests of Novgorod Oblast, the badly injured Maresyev crawled east toward Soviet lines for 18 days through deep snow before villagers found him. Severe frostbite and gangrene meant both his legs had to be amputated.
¿De verdad Maresyev volvió a volar sin piernas?
Sí. Tras recibir prótesis en las piernas, Maresyev entrenó sin descanso para volver a volar y regresó al frente de batalla, donde, según se cuenta, logró nuevas victorias aéreas. Su determinación se convirtió en leyenda e inspiró el popular libro soviético "La historia de un hombre de verdad"."
¿Qué avión pilotaba Maresyev?
Maresyev pilotaba el Yakovlev Yak-1, un caza monomotor soviético de los primeros tiempos, cuando fue derribado en 1942. Formaba parte de un proyecto más amplio. Familia de luchadores Yak que se convirtió en la columna vertebral de la aviación del Ejército Rojo durante toda la guerra.
¿Cómo sobrevivió Maresyev 18 días en el bosque?
Stranded behind enemy lines in winter, Maresyev crawled and rolled eastward, eating bark, berries and whatever he could find, driven by the hope of reaching Soviet territory. Villagers eventually discovered him near death and brought help.
¿Qué otros pilotos sobrevivieron contra todo pronóstico?
La historia de la aviación está llena de supervivencias casi milagrosas, desde el arrastre de Maresyev hasta el piloto israelí Zivi Nedivi, quien Aterrizó un F-15 con una sola ala.. Estas historias ponen de manifiesto los límites de la resistencia y la destreza humanas en el aire.




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