Durante cuarenta años, los aficionados a la aviación han perseguido un fantasma. Tiene nombre, una forma descrita y un rastro de extrañas evidencias. Lo que no tiene es una sola fotografía confirmada, un número de serie ni una admisión de que alguna vez fue construido.
El fantasma se llama Aurora, y se supone que es un avión espía estadounidense secreto tan rápido, que vuela a más de Mach 5, que hace que el legendario SR-71 Blackbird parezca lento.
Puede que nunca haya existido. Pero la leyenda se resiste a morir, y las razones son tan fascinantes como las de cualquier avión real.
Datos rápidos
- Qué: Se rumorea la existencia de un avión de reconocimiento hipersónico estadounidense.
- Velocidad declarada: Más allá de Mach 5
- Primera pista: Una partida clasificada, Aurora, en un documento presupuestario de 1985.
- El vacío que cubrió: El SR-71 fue retirado en 1990.
- La evidencia: Estelas de condensación extrañas, terremotos en el cielo, avistamientos inexplicables.
- Estado oficial: Nunca se ha confirmado su existencia.
- La mejor forma de desmentirlo: Ben Rich, jefe de Skunk Works
Una partida presupuestaria y un rumor
La leyenda comenzó, curiosamente, con un documento contable. En 1985, la palabra Aurora apareció como una partida en un presupuesto clasificado de Estados Unidos junto con proyectos secretos conocidos, y los observadores asumieron que debía tratarse de un avión secreto.
El momento era perfecto para el nacimiento de una leyenda. El SR-71 estaba a punto de ser retirado, y parecía inconcebible que Estados Unidos renunciara a la capacidad de sobrevolar a sus enemigos a velocidades y altitudes extremas. Seguramente, pensaban, debía haber un sucesor oculto en el desierto.

Avistamientos en el cielo del desierto
Una vez que la gente empezó a observar, comenzaron a ver cosas. Los observadores reportaron aeronaves triangulares sobre el suroeste de Estados Unidos y el Mar del Norte. Pilotos y aficionados a la aviación describieron formas que no coincidían con ninguna aeronave conocida.
Nunca se obtuvo una fotografía clara ni ningún dispositivo. Pero un rumor, una vez que se propaga, es muy difícil de desmentir.
Donas en una cuerda
La evidencia más intrigante se encontraba en el propio cielo. Los testigos describieron extrañas estelas de condensación con forma de rosquillas atadas a una cuerda, una estela esponjosa y segmentada que, según algunos ingenieros, podría ser la huella de un exótico motor de detonación por pulsos.
También se oían sonidos. A principios de la década de 1990, el sur de California se vio sacudido por inexplicables temblores en el cielo, fuertes estruendos sin una fuente aparente, que los creyentes atribuyeron a algo que pasaba muy rápido por encima.
El hombre que dijo que no era real
La voz más autorizada sobre el tema pertenecía a Ben Rich, el legendario director de Skunk Works de Lockheed, la misma organización que habría construido tal aeronave. En sus memorias, Rich negó rotundamente la existencia de un Aurora hipersónico.
Según explicó, la palabra Aurora era un nombre en clave presupuestario vinculado al programa del bombardero B-2, no el nombre de un avión espía secreto. Si alguien lo sabía, era el hombre que dirigía el taller donde nacieron los auténticos aviones de combate secretos de Estados Unidos.
Por qué la leyenda no muere
Y, sin embargo, la historia perdura, porque las piezas encajan demasiado bien como para abandonarla. Una brecha real en las capacidades, un verdadero misterio presupuestario, avistamientos extraños y un gobierno que nunca explica del todo sus programas secretos. Un terreno fértil para una leyenda.
Quizás Aurora fue un error contable. Quizás fue un programa real que permaneció oculto. En cualquier caso, refleja una verdad sobre la aviación: a veces, los aviones más poderosos son los que solo podemos imaginar.

Fuentes: Wikipedia, National Interest, Ben Rich (Skunk Works)




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