A mediados de la década de 1930, el sueño de un carpintero francés puso la aviación al alcance del hombre común. La Pulga Voladora de Henri Mignet: Pou-du-Ciel, El aeroplano, o "Piojo del Cielo", era un pequeño avión de madera que cualquiera podía construir en un cobertizo de jardín a partir de un libro de planos, sin necesidad de licencia de piloto y, como insistía alegremente Mignet, prácticamente sin ninguna habilidad para volar.
Miles de personas le creyeron. En Francia, Gran Bretaña y otros países, aficionados fabricaban drones con madera de abeto y tela, y aprendían a volarlos por su cuenta. Fue la moda de los drones de la época: un auténtico movimiento de aviación popular.
Entonces los aviones "Pele" comenzaron a hundirse en el suelo, y nadie a bordo pudo sacarlos. Lo que comenzó como una alegre democratización del vuelo se convirtió, en un par de años, en una de las historias más infames de la aviación.
Datos rápidos
Diseñador: Henri Mignet (1893-1965), FranciaPrimer vuelo (HM.14): 10 de septiembre de 1933
Planes: “Le Sport de l'Air”, publicado en 1934 (traducción al inglés de 1935)
Configuración: Ala en tándem/escalonada, dos controles (palanca + timón), sin alerones; ~17 hp
Dimensiones (prototipo): envergadura ~5,9 m (19,5 pies), longitud ~3,5 m (11,5 pies), peso bruto ~204 kg (450 lb)
Fallo fatal: Caída en picado irrecuperable; restricciones en el Reino Unido tras el accidente de Penshurst, 4 de mayo de 1936.
Un Modelo T para el cielo
Henri Mignet fue un diseñador francés autodidacta que quería un avión lo suficientemente simple como para que cualquiera pudiera construirlo y volarlo. Después de años de prototipos, realizó el primer vuelo de su HM.14 el 10 de septiembre de 1933. En 1934 publicó El deporte del aire, Un libro que ofrecía planos e instrucciones completas para que los lectores pudieran construir y volar su propio Flea sin ayuda de especialistas. Traducido al inglés en 1935, impulsó a cientos de personas en todo el mundo a comenzar a construirlo.
El Flea era deliberadamente radical. Tenía un diseño de ala en tándem con solo dos controles de vuelo: una palanca y un timón; no tenía alerones ni pedales de timón. La palanca permitía pivotar el ala delantera para controlar el cabeceo y accionaba el gran timón para los giros.

La locura
El pequeño avión cautivó por completo al público. En 1936, se estimaba que su construcción costaba alrededor de 75 libras esterlinas y que solo en Gran Bretaña se estaban fabricando unos quinientos Fleas. El prototipo original de Mignet estaba propulsado por un modesto motor de motocicleta de 17 CV, medía unos 5,9 metros de envergadura y pesaba aproximadamente 204 kg. Era, sin duda alguna, un auténtico avión del pueblo.
El atractivo residía en la libertad: construirlo uno mismo, a su propio ritmo, y salir a volar. Por un breve instante, el Flea pareció el futuro de la aviación amateur.
La inmersión sin recuperación
Luego vinieron los accidentes. En ciertas condiciones, el Flea podía entrar en picada sin que ningún control, por mucho que se intentara, pudiera recuperarlo. La causa era una interacción fatal entre las dos alas, muy próximas entre sí: cuando el ala delantera alcanzaba un ángulo elevado, el flujo de aire que se desviaba de ella se aceleraba sobre el ala trasera, aumentando bruscamente su sustentación y empujando el morro hacia abajo. El instinto del piloto de tirar de la palanca solo empeoraba las cosas.
Como Mignet había probado su prototipo con un motor de baja potencia, nunca se topó con el problema; este surgió solo cuando los fabricantes instalaron motores más potentes. En Gran Bretaña, se impusieron restricciones tras un accidente mortal en el aeródromo de Penshurst, Kent, el 4 de mayo de 1936. Posteriormente, las pruebas en túnel de viento realizadas en el Royal Aircraft Establishment y en Francia permitieron identificar el fallo.

Redimido, demasiado tarde.
Las modificaciones en el perfil aerodinámico y la separación de las alas solucionaron el problema, y los diseños posteriores del Mignet volaron con total seguridad; desde entonces, la configuración básica ha demostrado ser eficaz en cientos de aviones de construcción amateur y ultraligeros. Pero la ola de mala publicidad ya había causado estragos.
La Pulga nunca se libró del todo de su peligrosa reputación, y la moda se desvaneció tan rápido como había surgido. Sin embargo, el verdadero legado de Mignet perduró: la idea de que volar no tiene por qué ser privilegio de los ricos o los profesionales; que una persona común, con planificación y paciencia, podría construir alas en un cobertizo y volar.
Fuentes: Wikipedia; Museo Nacional del Aire y el Espacio Smithsonian; Museo del Aire de Newark; Museo de la RAF; EAA; archivo de la revista “Flight” (1936).
Preguntas frecuentes
What was the Flying Flea?
Could anyone really build and fly one?
How did the Flying Flea control work?
What was wrong with the Flying Flea?
What happened to the Flying Flea movement?
Publicaciones relacionadas




0 Comments