Heathrow no ha construido ni un solo metro de pista nueva. Ni siquiera ha obtenido el permiso para construirla. Y, sin embargo, según una resolución del organismo regulador del 29 de julio de 2026, ahora son los pasajeros quienes deben asumir el coste.
La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido ha autorizado a Heathrow Airport Limited a recuperar los 320 millones de libras esterlinas que ya ha gastado en el desarrollo de sus planes para la tercera pista; dinero que recuperará mediante tarifas más altas para las aerolíneas, que casi siempre terminan repercutiendo en el precio del billete.
Datos rápidos
- Decisión: Decisión final de la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido, 29 de julio de 2026.
- Lo que permite: Heathrow recuperará 320 millones de libras esterlinas de los costes iniciales de la tercera pista a través de las tarifas aéreas.
- Impacto en los pasajeros: aproximadamente +15 peniques por pasajero a partir de 2028, aumentando a ~30 peniques.
- Periodo de recuperación: aproximadamente 20–25 años
- Plan rival: Heathrow West, del Grupo Arora, podrá recuperar 4,1 millones de libras esterlinas.
- Objetivo del gobierno: Tercera pista de aterrizaje construida para 2035.
Pagar antes de la primera palada
La suma cubre los trabajos de planificación y diseño realizados desde principios de 2025: la gran cantidad de documentación necesaria para fundamentar una solicitud de autorización de desarrollo, el instrumento legal que da luz verde a las principales infraestructuras del Reino Unido. Se trata del papeleo previo a la construcción, y no es barato. Según algunas estimaciones, solo la factura de la planificación previa a la construcción podría ascender a casi mil millones de libras esterlinas.
Para los viajeros, el impacto inmediato es mínimo: la CAA afirma que la normativa añade aproximadamente 15 peniques a la tarifa máxima por pasajero a partir de 2028, aumentando hasta unos 30 peniques después, repartidos a lo largo de 20 a 25 años. Sin embargo, lo que duele es el principio: se está pagando por una pista que podría no abrirse hasta 2035, si es que llega a abrirse.

El delicado equilibrio que debe mantener el regulador.
La CAA también permitió que Heathrow West —el proyecto rival de pista más corta respaldado por el multimillonario inmobiliario Surinder Arora— recuperara 4,1 millones de libras de sus propios costes. Esa diferencia, 320 millones de libras frente a 4 millones, fue precisamente lo que enfureció a las aerolíneas.
Las aerolíneas no están contentas.
Las aerolíneas llevan años quejándose de que Heathrow ya aplica las tarifas más altas de cualquier aeropuerto del mundo. British Airways, la principal operadora del aeropuerto, advirtió a los reguladores que adelantar estos costes conlleva el riesgo de que toda la ampliación resulte “inaccesible para los consumidores e incompatible con una justificación creíble de sus beneficios”. Su argumento es sencillo: ¿por qué deberían los pasajeros financiar un proyecto que no ha sido aprobado y cuya viabilidad económica aún no se ha demostrado?
Por su parte, el gobierno quiere que la tercera pista esté construida para 2035, y un proceso aparte decidirá quién pagará los costes acumulados a partir de 2027. En otras palabras: estos 320 millones de libras son solo la factura inicial.
Gran Bretaña lleva casi dos décadas debatiendo sobre la construcción de una tercera pista en Heathrow. La decisión judicial no garantiza su construcción, pero sí garantiza que los pasajeros empiecen a pagarla mucho antes de poder utilizarla.
Fuentes: ITV News; FlightGlobal; The National; Travel Weekly; Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido.




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