El mejor luchador que nunca existió

El mejor luchador que nunca existió

El aire del desierto aún estaba fresco en la base aérea Edwards la mañana del 27 de agosto de 1990 cuando el piloto de pruebas jefe de Northrop, Paul Metz, salió a la pista en una máquina que no se parecía a ninguna otra en la Tierra. De color gris carbón, con alas en forma de diamante, sus dos colas se inclinaban hacia afuera como las aletas...