El caza británico sin cola que se agachaba como un pájaro.

por | 22 de junio de 2026 | Historia y leyendas, Aviación militar | 0 comentarios

No tenía cola. Se agazapaba sobre su tren de aterrizaje como un pájaro asustado. Su nombre provenía de un reptil volador, y en el hermético mundo de la aviación británica de los años treinta, parecía una broma pesada. El Westland-Hill Pterodactyl no era nada de eso. Era un intento sumamente serio de resolver el problema que estaba matando a más pilotos que el enemigo: la pérdida de sustentación y la barrena.

Que al final resultara ser un caza sin cola con un artillero trasero capaz de disparar en casi cualquier dirección fue simplemente el resultado lógico.

DATOS RÁPIDOS

Aeronave: Pterodáctilo de Westland-Hill (serie)

Diseñador: Capitán Geoffrey TR Hill

Constructor: Aeronaves Westland

Era: 1925–1934

Mk V: Caza biplaza sin cola, con motor Rolls-Royce Goshawk de 600 CV.

Resultado: Voló bien; nunca se puso en producción.

Una medida de seguridad, no una acrobacia.

Geoffrey Hill había volado en el Royal Flying Corps durante la Primera Guerra Mundial y había visto morir a demasiados amigos, no en combate, sino en barrenas: ese giro vicioso y a menudo irrecuperable que seguía a una pérdida de sustentación involuntaria. Hill se convenció de que un avión sin cola, con alas en flecha y controles en las puntas, podía ser inherentemente resistente a la pérdida de sustentación y a las barrenas. Si se pilotaba mal, simplemente no cedería.

A finales de la década de 1920 y principios de la de 1930, trabajando con Westland, construyó una serie de estas máquinas sin cola y fue perfeccionando la idea progresivamente. Eran extrañas a la vista y aún más difíciles de explicar, pero volaban, y volaban con seguridad, que era precisamente lo importante.

Ala volante sin cola Westland Pterodactyl de dos plazas
Un pterodáctilo biplaza. Sus alas altas, de inserción similar a la de una gaviota, y la ausencia de cola le conferían su inconfundible postura en cuclillas. Foto: Wikimedia Commons

El luchador sin cola

La idea alcanzó su máxima expresión en el Pterodactyl Mk V de 1934, un caza biplaza construido según las especificaciones del Ministerio del Aire. Montaba un motor Rolls-Royce Goshawk de 600 caballos de fuerza que impulsaba una hélice en la parte delantera, y una pequeña ala inferior que, técnicamente, lo convertía en un sesquiplano. Y como no tenía cola que estorbara, su artillero trasero disfrutaba de un campo de tiro que un caza convencional simplemente no podía igualar: podía girar sus ametralladoras en arcos que, en cualquier avión normal, habrían significado disparar a su propio estabilizador horizontal.

Pterodáctilo de Hill I conservado en el Museo de Ciencias
Un pterodáctilo primitivo conservado en el Museo de Ciencias de Londres: prueba de que la idea más extraña de la década de 1920 realmente tuvo éxito. Foto: Wikimedia Commons

En cuanto a las cifras, no decepcionó. Se consideraba que su rendimiento rivalizaba con el del Hawker Hart convencional, uno de los aviones de combate estándar de la época. Hill incluso imaginó formaciones mixtas de Pterodactyls con armamento frontal y trasero, cubriendo los puntos ciegos de los demás: una idea táctica realmente original.

Por qué nunca voló con ira

Sin embargo, el Pterodáctilo nunca llegó a producirse en serie. La Real Fuerza Aérea de la década de 1930 era conservadora; los diseños convencionales eran suficientemente buenos y se comprendían mucho mejor, y un caza sin cola —por muy ingenioso que fuera— era un riesgo que nadie en las altas esferas quería correr. El programa se canceló.

Pero la idea no murió. Los experimentos de Hill con aviones sin cola alimentaron una corriente de pensamiento que, décadas después, resurgiría en las alas volantes de la era de los reactores, llegando incluso a los bombarderos furtivos de hoy en día. El Pterodáctilo parecía una curiosidad. En realidad, era un primer borrador serio de una idea que el resto de la aviación tardaría medio siglo en comprender.

Fuentes: Wikipedia (Pterodáctilo de Westland-Hill); Military Matters; Aviastar; Royal Aeronautical Society

Preguntas relacionadas

¿Qué era el pterodáctilo de Westland-Hill?

El Pterodactyl fue una serie de aviones británicos sin cola fabricados por Westland entre 1925 y 1934, diseñados por Geoffrey Hill. El último modelo, el Mk V, era un caza biplaza sin cola. Los diseños tenían buen rendimiento en vuelo, pero nunca llegaron a producirse en serie.

¿Por qué Geoffrey Hill diseñó un avión sin cola?

Por seguridad, no por espectáculo. Tras haber visto morir a compañeros pilotos en barrenas irrecuperables durante la Primera Guerra Mundial, Hill creía que un diseño sin cola sería mucho más resistente a la peligrosa barrena, lo que haría que la aeronave fuera intrínsecamente más segura para volar.

¿Tuvo éxito el pterodáctilo?

Tuvo éxito aerodinámico: los Pterodáctilos volaban bien y demostraron que el concepto sin cola podía funcionar, incluyendo una versión de caza con motor Rolls-Royce Goshawk de 600 hp. Pero la Real Fuerza Aérea se mantuvo fiel a los diseños convencionales, y el modelo nunca llegó a producirse en serie.

¿Quién construyó el pterodáctilo?

Fue diseñado por el capitán Geoffrey TR Hill, antiguo piloto del Cuerpo Aéreo Real, y construido por Westland Aircraft. La serie se emitió entre 1925 y 1934, explorando diseños sin cola para mejorar la seguridad y la eficiencia.

¿Qué motor tenía el Pterodactyl Mk V?

El caza biplaza Pterodactyl Mk V estaba propulsado por un motor Rolls-Royce Goshawk de 600 hp. A pesar de su buen rendimiento, se quedó en prototipo, ya que la RAF prefería los cazas convencionales con cola.

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