El Skyshark: Condenado por su propio motor.

El Skyshark: Condenado por su propio motor.

En teoría, debería haber funcionado. Si tomamos el magnífico Douglas Skyraider, reemplazamos su potente motor de pistón por un moderno turbohélice de más de 5000 caballos de fuerza, y la Armada estadounidense tendría un avión de ataque embarcado más rápido y con mayor capacidad de ataque que cualquier otro en el mar...